¡Hola, de nuevo!
Hoy traigo un material, que algunos ya conocereis, y seguro que os va a gustar.
La botella sensorial de la calma, es una botella con agua que contiene básicamente purpurina, y que cuando la agitas, ésta se mueve de forma lenta, produciendo destellitos. Lo que se pretende conseguir es que cuando un niño está nervioso o irritado, con mirarla termine calmándose por sí sólo, esperando a que todo se detenga. La pueden usar desde bebés hasta los 5, 6 años.
Como os había prometido en El rincón de la calma, os voy a enseñar a hacer una botella sensorial de la calma.
La verdad es que había probado
muchos tutoriales y no me terminaba de gustar el resultado de ninguno, hasta
que di con una de las publicaciones de Instagram de la cuenta Mothercould. Así
que decidí intentarlo de nuevo, tenía los materiales y no perdía nada, y el
resultado no pudo ser mejor.
Para hacer la botella
necesitareis:
Una botella de plástico transparente, no
recomiendo de cristal, ya que va a ser manipulada por los niños y va a recibir
más de un golpe. Os recomiendo reciclar alguna de esas botellitas de zumo, que
son un poquito más duras que las de agua y durará muchísimo más.
Pegamento líquido transparente, lo podéis encontrar
en bazares.
Colorante alimenticio, venden unos packs de
varios colores en cualquier supermercado, os recomiendo que sea del líquido, no
en pasta.
Brillantina, las hay de varios colores: azul,
verde, rosa, dorada…
Para sellar la botella yo uso la
pistola de silicona
caliente de
las manualidades, si no tenéis una, son muy económicas y en clase terminan
siendo muy útiles.
Vamos allá:
Primero ponemos 1/3 de pegamento líquido transparente y añadimos unas gotitas de colorante líquido (2, 3 no más) y a continuación ponemos la brillantina, ahí tenéis que ir viendo vosotros más o menos, pero no seaís tacaños que lo bonito es que se vea bastante cantidad. Terminaremos añadiendo 2/3 de agua caliente, cerramos y… ¡agitamos! Es el momento de comprobar si está bien de colorante y purpurina o si por el contrario necesita un poquito más. Por último, para evitar que los niños puedan abrirla, la sellamos por dentro en el tapón con silicona caliente ¡Ya está lista para usar!
Si queréis ver el video dónde Myriam muestra como hacerlo, sólo tenéis que pinchar aquí
Ya me contareis como os han quedado vuestras botellas, ¡Hasta la próxima!

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